Procedimiento para revisar suspension de ballesta o muelles de suspensión

Imagen de valvulita

Las ballestas están constituidas por un conjunto de hojas o láminas de acero especial para muelles, unidas mediante unas abrazaderas que permiten el deslizamiento entre las hojas cuando éstas se deforman por el peso vehículo.

Suspension de ballesta

El número de hojas y el espesor de las mismas está en función de la carga que han de soportar. Funcionan como los muelles de suspensión, haciendo de enlace entre el eje de las ruedas y el bastidor. Se utilizan sobre todo en vehículos todoterreno 4x4 y vehículos pesados como camiones.

Suspension de ballesta

 

El mantenimiento de las ballestas es el siguiente:

Engrase de las ballestas.

El correcto funcionamiento de las ballestas exige una limpieza y un engrase periódico. Para realizarlo se procede, en primer lugar, a evitar que actúe carga sobre ella; para ello se eleva el chasis del vehículo. Una vez libre de carga se procede a su limpieza y mediante una ligera separación sucesiva de sus hojas se introduce entre ellas grasa lubricante a base de grafito.

Las zonas de mayor desgaste entre las superficies de deslizamiento suelen localizarse en los finales de las hojas (fig. inferior), impidiendo el deslizamiento y debilitando su función. Otra de las causas que producen estos mismos efectos es la oxidación; de aquí la necesidad de un engrase periódico.

Suspension de ballesta 

Recuperación de las ballestas.

Por su trabajo continuo las ballestas pierden tensión con el tiempo y entonces no cumplen con su función cuando se las aplica la carga máxima. Una ballesta ineficaz es susceptible de recuperación desmontándola y dándole de nuevo el curvado que le corresponde.

Para ello se desmontan todas las hojas por medio de dispositivos especiales y es la hoja maestra la primera que se adapta a la curvatura ideal, que debe estar en función de la "cuerda" y su "altura" (fig. inferior). El resto de las hojas se curva ligeramente un poco más, de forma que todas las hojas distendidas y superpuestas deben dejar entre sí, en su parte central, un pequeño espacio intermedio.

El curvado se realiza en frío por medio de una máquina especial de curvar y después se las da un nuevo temple. Las hojas de ballesta desgastadas deben ser sustituidas por otras nuevas de las mismas características.

Suspension de ballesta

Verificación de las ballestas recuperadas.

Una vez montadas las ballestas deben poseer igual elasticidad que de nuevas y, para comprobarlo, se mide por medio de una prensa de enderezar y un dinamómetro (fig. inferior). La presión a que se las somete debe ser la misma a la que están expuestas una vez montadas en el vehículo. La característica de elasticidad, que depende de su curvatura por flexión y su carga, se puede medir con toda precisión por medio de máquinas especiales de verificación.

Los pernos y los manguitos desgastados y descentrados ocasionan una defectuosa conducción de las ruedas; por esta razón, es conveniente revisar el estado de las suspensiones antes de su montaje.

Suspension de ballesta

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